Gilipolleces y más gilipolleces, chorradas, tontadas, estupideces, mamarrachadas, sandeces, simplezas, soplapolleces, y sobre todo, no hablar de nada ni decir nada que suponga ningún tipo de compromiso ni de verdad.
Cada vez que veo de nuevo esta película, encuentro algo nuevo e interesante.
Será porque es una gran película, y las grandes películas siempre están de actualidad.
Nota pedante: Woody Allen escribió un cuento muy bueno sobre este tema: “El experimento del Dr. Kugelmass”. Se incluye en su libro “Perfiles”. Se lo recomiendo.
Me he aburrido como una ostra viendola. He de decir que a mi las películas de superhéroes no me gustan, pero había oído hablar tanto de esta y que me he animado a verla.
Ya se que estoy viendo una peli de superhéroes y que me tengo que creer que un tío puede volar, que tiene un super coche, un super refugio, que es más listo que nadie y que además tiene a Michael Caine como mayordomo. Pero lo que no me puedo creer es a un muchimillonario con problemas de moral. Eso es demasiado para mí. Eso me sacaba todo el rato de la película.
Si pones: “guionista”, en youtube y haces una búsqueda te encuentras este corto.
El corto me ha impactado (el plano del ojo, con ese sonido de fondo ¿era un homenaje a Blade Runner?)
Pero cuando he leído los comentarios (los subrayado son mios):
-“joder quebien estaba hecho quizas lo vea asi porque soy un suuuper amateur encortos”
-“Predecible. Buenos efectos de cámara iluminicacion deficiente, falto otro toque de suspenso que pudo ser aderezado con música de fondo, tal vez violines.”
-Doctor, yo lo que querría es vivir las ficciones que me gustan en mi realidad ¿Entiende lo que le quiero decir?
-Por supuesto, usted quiere ser el guapo, el bueno, el héroe, matar a los malos, quedarse con la chica guapa y que al final todo tenga sentido.
-Exacto ¿Como lo sabe?
-Es un síndrome muy habitual. La suya es una más entre millones de mentes contaminadas por malas películas.
-Vale ¿Puedo conseguirlo?
-Por supuesto solo tiene que entender que la ficción y la realidad tienen reglas diferentes.
-¿Qué quiere decir con eso?
-Quiero decir que no se puede disfrutar de la realidad, si constantemente la comparamos con la mentira de la ficción.
-No me entero.
-Le pondré el ejemplo de una de las ficciones más extendidas ¿Usted se hace pajas?
-Hummm... No muchas. A veces. Sí. Bastantes.
-¿Y como se lo pasa mejor, haciendo el amor o haciéndose pajas?
-Hummm... Según.
-Ya lo va entiendo. Si hacemos el amor intentando que todo sea como en nuestras pajas es muy posible que la cosa no funcione bien. Ahora no estamos solos, estamos con otra persona y la cosa se hace más interesante pero se complica. Si intentamos reproducir, exactamente, la ficción de las pajas en la realidad de hacer el amor, probablemente la cosa no salga bien, pero si disfrutamos de esa realidad, lo que sentiremos será superior a la ficción ¿me sigue?
-Más o menos.
-Por otra parte, si cuando nos hacemos pajas pensamos demasiado en la realidad, nos estamos limitando sin sentido, ya que la paja es ficción y no deberíamos estar limitados ni por la realidad, ni por lo que ya nos han contado o hemos visto. Nuestro único límite debería ser nuestra imaginación. En resumen que en la realidad no nos limite la ficción, y que en la ficción no nos limite nada.
Mi vida cambió para siempre cuando a los dieciséis años me apunte al grupo de teatro ¿O fue cuando vi “Tucker: the man and his dream”? Probablemente el punto sin retorno fue cuando comencé a escribir y dirigir cortos.
El caso es que no he encontrado otra actividad, que me de tantas alegrías y tantos sinsabores, como idear y contar historias.
Después de actuar, hacer monólogos cómicos, escribir, dirigir teatro y cortos, se que lo que hago mejor es escribir.
"Tengo 10 mandamientos. Los nueve primeros dicen: ¡no debes aburrir!. El décimo dice: tienes que tener derecho al corte final de la película." - Billy Wilder